PERITO PSICÓLOGO FORENSE

¿Quieres solicitar una incapacidad laboral o un grado de discapacidad y necesitas un perito psicólogo que evalúe tu estado de salud mental y elabore un informe pericial psicológico? En Peritos Legales contamos con peritos expertos en psicología forense y judicial. Pídenos asesoramiento y te ofreceremos un INFORME DE VIABILIDAD TOTALMENTE GRATIS.

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En Peritos Legales contamos con un equipo de grandes profesionales en el peritaje psicológico, con amplia y probada experiencia en el estudio y análisis de la conducta y de los procesos mentales, así como en técnicas de investigación en psicología forense. Todos ellos cuentan con años de especialización en casos de depresión, trastornos de ansiedad, trastornos adaptativos mixtos, etc.

Nuestros peritos psicólogos son licenciados en Psicología que ayudarán al juez a comprender un hecho psicológico complejo aportando su testimonio en forma de dictamen pericial y a dictar una sentencia justa gracias a sus conocimientos científicos y técnicos.

En primer lugar, evaluarán tu estado de salud mental con vistas a explicar los motivos que te han llevado a la situación en la que te encuentras, pudiendo incluir un estudio de la personalidad y del comportamiento. Esta evaluación estará refrendada por un informe pericial psicológico, una prueba determinante para demostrar las alteraciones psicológicas sufridas y que será vital para ganar el caso.

FUNCIONES DE LOS PERITOS PSICÓLOGOS JUDICIALES

La ciencia pericial interpreta y traduce a un lenguaje menos técnico y más accesible los informes de los especialistas (como valoración de la salud mental) para explicar a los jueces cómo actúan las secuelas de las patologías en el paciente.

En sus orígenes, los peritos psicólogos ayudaban a determinar la credibilidad de un testimonio, pero actualmente intervienen en el estudio del comportamiento humano dentro del ámbito del derecho, siendo muy requeridos por los jueces para resolver disputas sobre enfermedades y trastornos mentales.

Un perito psicólogo puede emitir un diagnóstico y, si procede, determinar los daños causados, así como las posibles secuelas psicológicas derivadas. Llegado el momento, también testificará ante un juez para argumentar su informe y exponer una opinión fundada sobre el estado mental del paciente.

Un perito psicólogo debe observar una serie de principios éticos: veracidad, fidelidad, independencia, justicia, beneficencia, respetar los derechos de los clientes y actuar con responsabilidad con la sociedad y la profesión.

Dentro de un procedimiento judicial, el perito psicólogo puede actuar en calidad de:

  • Terapeuta: diagnosticando al paciente según su estado mental (muy importante, por ejemplo, en casos de incapacidad laboral).
  • Consultor de un abogado o de un psicólogo que preste declaración: ayudando a analizar el caso desde el punto de vista psicológico, pero también legal.
  • Perito: asesorando al juez sobre los hechos y diagnósticos.

Es importante recordar que no se puede ejercer de perito y terapeuta al mismo tiempo, ya que esto restaría fiabilidad al testimonio, motivo por el cual su actuación no puede estar orientada a ayudar al paciente a recuperarse.

Los peritos psicólogos pueden tener distintas especialidades:

  • Psicología clínica.
  • Psicología conductual o conductista.
  • Psicología industrial o laboral.
  • Psicología social.
  • Psicología educativa.
  • Neurocientífica.
  • Psicología forense.
  • Psicología infantil.

Un perito psicólogo analizará y recogerá en su informe pericial aspectos tales como:

  • Daños y secuelas psicológicas en la víctima.
  • Perfil de personalidad de base de un acusado o trastornos de personalidad.
  • Situaciones de maltrato.
  • Abuso sexual.
  • Acoso laboral.
  • Incapacidades psicológicas (cognitivas, volitivas o cognoscitivas).

Todo esto puede servir para esclarecer demandas de muy diversa índole, como la resolución de una incapacidad laboral permanente, una baja por estrés o depresión, una discapacidad, secuelas psicológicas por accidentes laborales, una incapacitación judicial por enfermedad mental o una guardia y custodia.

A día de hoy, la de psicólogo forense no es una profesión regulada en España, por lo que no se necesita una titulación oficial, si bien en las universidades se imparten estudios especializados en psicología forense.

En Peritos Legales nuestros psicólogos forenses tienen formación en psicología clínica y especialidad en forense.

INFORME PERICIAL PSICOLÓGICO

Informe pericial psicológicoEl informe pericial psicológico es la herramienta principal del psicólogo forense, un medio probatorio esencial que aporta información objetiva, veraz e imparcial. Se trata de un documento con validez judicial y un medio de prueba que jueces o abogados solicitan como método para determinar la situación mental del acusado en el momento de los hechos.

Un informe psicológico forense puede ser solicitado por un particular (una de las partes involucradas en el procedimiento judicial o su abogado) o judicialmente; es decir, cuando el propio juzgado requiere del concurso de un perito para salir de dudas.

En tener un buen informe pericial psicológico puede estar la diferencia entre ganar o perder un caso.

Metodología

Entre las técnicas y herramientas empleadas en la pericial psicológica están la entrevista personal (información del sujeto y de su ámbito y contexto familiar, social y laboral), tests, cuestionarios, electroencefalogramas, analíticas, técnicas observacionales y proyectivas.

DIFERENCIAS ENTRE UN PERITO PSICÓLOGO Y UN PERITO PSIQUIATRA

Éste es un debate recurrente. La psiquiatría y la psicología son dos disciplinas que abordan problemas de salud mental, pero desde una óptica diferente, por lo que hay importantes diferencias entre ambas. Para empezar, en cuanto a su formación. Los psiquiatras estudian Medicina y luego se especializan en enfermedades mentales; los psicólogos, en cambio, estudian Psicología y posteriormente realizan una especialidad en salud mental.

Las diferencias también se extienden a su ámbito y capacidad de actuación. Mientras que los psiquiatras actúan fundamentalmente desde el aspecto fisiológico de la enfermedad (ya sea prescribiendo psicofármacos u otros tipos de terapias o intervenciones médicas con el fin de equilibrar la bioquímica del cerebro), los psicólogos analizan el comportamiento y los procesos mentales para tratar los padecimientos, aplicando herramientas como la psicoterapia. Los psicólogos clínicos estudian y tratan a pacientes con desórdenes psicológicos (depresión, distimia, ansiedad, TDAH, adicciones...) ayudándoles a gestionar sus emociones y a cambiar su percepción de la realidad hacia hábitos más saludables.

La principal diferencia es que, al no ser médico, el psicólogo no puede recetar medicamentos o fármacos. Sin embargo, debido a la complejidad del funcionamiento del cerebro, es muy frecuente que el psiquiatra y el psicólogo clínico colaboren y redacten informes periciales conjuntos para ofrecer un espectro más amplio del problema que ayude a dilucidar el proceso en los tribunales.