Qué es un perito judicial y qué hace

En el argot popular perito es sinónimo de experto. Extrapolando, un perito judicial es un profesional especializado en una materia determinada que en el marco de un proceso judicial actúa como fuente de consulta experta para, gracias a sus conocimientos profundos y reconocidos, aportar información al juez sobre los puntos en litigio para ayudarle a tomar una resolución.

A menudo al perito judicial también se le conoce como perito forense, aunque en sentido estricto éstos sólo serían los funcionarios estatales o peritos de oficio. Los peritos particulares, por el contrario, no están adscritos a la Administración de Justicia, pero aun así realizan funciones de auxilio judicial como las que desarrollan el cuerpo de médicos forenses, los técnicos de laboratorio del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses o la policía judicial.

El peritaje judicial puede y suele jugar, de hecho, un papel muy destacado en un juicio (casi tanto como el abogado), ya que el testimonio del perito y su dictamen pericial suelen influir en la sentencia del magistrado.

Por norma general, la opinión especializada de un perito judicial es tenida en cuenta por el juez. Su principal cometido, pues, será aportar una prueba sólida y sin fisuras en un procedimiento judicial.

Dentro del proceso judicial, los peritos judiciales pueden ser designados por el juez o por una o ambas de las partes involucradas (lo que se conoce como perito de parte).

DEFINICIÓN LEGAL DE PERITO JUDICIAL

A pesar de lo expuesto, en España la figura del perito judicial no está regulada legalmente; es decir, no existe una definición legal. No obstante, el artículo 340.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC) sí nos ofrece una noción elemental sobre lo que es un perito judicial:

"Los peritos deberán poseer el título oficial que corresponda a la materia objeto del dictamen y a la naturaleza de éste. Si se tratare de materias que no estén comprendidas en títulos profesionales oficiales, habrán de ser nombrados entre personas entendidas en aquellas materias."

Por su parte, el artículo 457 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) diferencia a los peritos en dos categorías: los titulares y no titulares. Los peritos titulares son aquéllos que tienen título oficial de una ciencia o arte cuyo ejercicio está reglamentado por la Administración, mientras que los peritos no titulares son los que, careciendo de título oficial, tienen, empero, conocimiento o prácticas especiales en alguna ciencia o arte.

Para simplificarlo, podríamos decir que un perito judicial es un profesional titulado o entendido que está inscrito de forma voluntaria en un listado público de personas dispuestas a ejercer en juzgados en calidad de peritos.

PRINCIPIOS DEL PERITO JUDICIAL

El trabajo de un perito judicial debe estar regido por estos 5 principios: independencia, imparcialidad, objetividad (su testimonio es subjetivo, pero debe de estar fundamentado en pruebas y datos objetivos), veracidad y responsabilidad. Si incumpliera cualquiera de estos principios, su testimonio sería declarado inválido, y además podría enfrentarse a consecuencias penales.

El juramento o promesa de actuar con objetividad viene recogido en el artículo 335.2. de la Ley de Enjuiciamiento Civil sobre la actividad pericial:

El firmante del presente peritaje DECLARA, bajo su única responsabilidad, que todo lo que afirma en el presente dictamen se basa únicamente en los hechos que ha podido constatar y en su propio conocimiento y experiencia adquirida en el ejercicio profesional.

También DECLARA conocer las responsabilidades civiles, penales, disciplinarias y asociativas que comporta la aceptación del cargo de perito y la realización del presente informe, al amparo del artículo 335.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, que reza así:

Al emitir el dictamen, todo perito deberá manifestar, bajo juramento o promesa de decir verdad, que ha actuado y, en su caso, actuará con la mayor objetividad posible, tomando en consideración tanto lo que pueda favorecer como lo que sea susceptible de causar perjuicio a cualquiera de las partes, y que conoce las sanciones penales en las que podría incurrir si incumpliere su deber como perito".

Este juramento o promesa se repetirá al inicio de su declaración.

Asimismo, el perito judicial asumirá el secreto de confidencialidad para preservar la privacidad (los datos personales y cualquier otra información de carácter sensible) de las personas implicadas en el proceso judicial.

¿Qué es un peritaje judicial?

El primer y más importante objetivo del perito, y el punto de partida de todo su trabajo, será el peritaje judicial, que comprende tanto la investigación y análisis como la valoración profesional. De cara a la elaboración del informe pericial habrá de hacer acopio de todas las pruebas que obren en su poder: pruebas diagnósticas, e-mails, fotos, grabaciones, partes médicos, etc., que además servirán para fundamentar su opinión de experto ante el juez.

Aquí hacemos hincapié en que, al tratarse de un medio de prueba como parte de un proceso jurídico, requiere del conocimiento de aspectos legales que permitan desarrollar la labor de la manera más óptima y acorde a las necesidades y demandas de cada situación.

FUNCIONES DEL PERITO JUDICIAL

Perito judicial sonriente con su informe en las manos en el tribunal.

Como hemos visto, la principal función del perito judicial consiste en proporcionar un análisis técnico e independiente sobre unos hechos y pruebas objetivas que ayuden al tribunal a dictar un veredicto justo. Esto es especialmente útil y necesario en conflictos que requieren conocimientos científicos o médicos especializados de los que el juez carece.

Los tribunales otorgan a las partes litigantes total libertad para aportar un informe pericial, siempre que se soliciten o aporten en tiempo y forma.

Por ejemplo, en un juicio de incapacidad permanente por hernia discal un perito especialista en valoración del daño corporal puede intervenir a petición del abogado de la defensa para aportar sus conocimientos sobre las limitaciones físicas, funcionales y anatómicas de esta patología en el paciente.

Entre las atribuciones y competencias del perito judicial estarán:

  • Reunir pruebas a partir de unos hechos concretos.
  • Analizarlos de forma objetiva aplicando su experiencia y conocimientos para su interpretación.
  • Resolver las dudas del juez o de los abogados sobre aspectos técnicos y complejos de la materia tratada.
  • Rebatir los informes de otros peritos (contrapericiales).
  • Defender su informe en la sede judicial.

Con toda la información recopilada el perito elaborará un informe o dictamen pericial, que es una pieza clave dentro de cualquier proceso, ya que tiene validez como prueba judicial. Este informe no sólo debe contener la opinión bien fundada del profesional, sino también las conclusiones a las que llegó tras investigar y analizar los hechos.

Si eres un particular o un abogado y necesitas de los servicios de un perito judicial para un caso de incapacidad, accidente laboral o discapacidad, puedes contactarnos y te asignaremos un perito médico con experiencia y eficiencia contrastadas.

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